sábado, 7 de mayo de 2011

Todos los abecedarios empiezan por la letra A


A A.



La vida se sube en autobuses, en trenes 

que terminan en la comisura de tus labios. 

La vida hoy es un segundo en el que imaginarte 

nunca llega a la meta, como el Aquiles de Zenón. 

Seguro que tú duermes mientras yo escribo 

otro viaje sin poder borrar la última palabra, 

o desandar el último kilómetro recorrido. 

Aquí llueve, tanto en mi asiento como fuera 

y me pregunto cuándo lloverá entre tus sábanas, 

cuándo llegará junio al calendario. 

Mientras los camiones dejan su estela de lluvia, 

pienso si debería escribir tu nombre en este poema 

como un breve abecedario de seis letras, 

o esperar a escribir mis dientes en tu cuello 

sin saber siquiera cuándo podrás leerlos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Carme Diem significa aprovecha el momento.

A ellas.



Sé feliz por el legado de tus muertos, 

construye con sus cenizas lo que quieras 

que construyan con las tuyas. 

Y cuando el llanto inevitable aceche, 

piensa si tú necesitarás lágrimas oscuras 

después de que tu blanco telón baje. 

Ten en tu memoria el presente 

y aprovecha justo este momento. 

Crea con tus pasos la trama, recoge 

ahora la pluma que otros ya dejaron, 

llena hojas con tu inequívoca letra, 

forja una historia para que 

tras tu ausencia, los tuyos retomen 

como tú ahora haces, la labor 

de escribir la vida.

viernes, 29 de abril de 2011

1945


Las bombas sin átomos

están celosas,

porque los poetas solo escriben

sonetos a la bomba atómica.

miércoles, 20 de abril de 2011

Memoria


Las flores marchitas, la sangre

en las almohadas y el luto

son ciegos e inertes ante la luz

de la mañana. Son reos condenados

a galeras en la Laguna Estigia,

pertenecen al seco Mundo de los Muertos.



El Sol aviva los ojos, los llena de un fuego

que se teje con lluvia de tormenta.

La vida nace de un caldo cálido y húmedo,

se aleja de las sombras esqueléticas

y áridas, para flotar en mares de labios

dulces y cuerpos que chorrean espíritu.



La Luna le da el claroscuro a la tiniebla,

empuja el apetito irrefrenable

para que dos animales ocultos

se enreden y crepiten, para que, entre el placer

indócil que nos dan nuestras mentes

en delirio, nos fundamos en la memoria.

domingo, 17 de abril de 2011

Reflexión de autobús e insomnio.



No dormir una noche es ver las carreteras 

empapadas de niebla desenfocada y llovizna, 

aunque el sol empuje con todas sus fuerzas. 

Es ver el infinito rodando por las escaleras. 



Pero el amanecer es siempre un accidente 

hermoso, como sangre que da la vida 

en el vasto asfalto de la madrugada, 

como el dulce encanto de lo contingente. 



Las ojeras son el estigma de la supervivencia, 

una alegoría de la lanza en el costado 

que no alcanza ni el corazón ni los pulmones. 

Son aguantar el sabor del vinagre y la apariencia. 



El destino es lo más parecido a un poema, 

se escribe en la memoria demiúrgica. 

Es dogma inefable, incierto y mentiroso, 

nace en las tinieblas y si lo lees te quema.