miércoles, 1 de julio de 2009

Endecasílabos el fuego del olvido, el incapaz minutero y la ceniza de mi aliento.

Parado en el espacio, rasga el tiempo
mi tez, alrededor se erige inmenso.
Atraviesa mi cuerpo, mi contorno,
se cuela por mis labios, desde dentro
me absorbe. Se derrite el barro acuoso
de mis pies, soy ceniza que se esfuma.
Transitan mil cadáveres sujetos
al suelo, por mi mente aquellas huellas
se alejan con mi misma identidad,
dejan su rastro herido en el sendero
por el que mis ideas con el odio
copulan, me vomitan las razones
de la ira que cercena mi profana
piel de los fríos restos de mi aliento.
No queda nada fuera, nada dentro.
Viajo por perturbadas realidades
sin encontrar la calma. Detenido
en el giro incapaz del minutero,
escruto la baldía y hedonista
inercia que fusila la memoria.
Soy transparente, ardo en el olvido.

lunes, 29 de junio de 2009

Réquiem por mil meretrices, trescientos pecados, pocos poetas, ningún Dios y una musa.

Réquiem por Mesalina, por la lívido
en la cresta de la ola, por su amarga
caída en espiral de caracola,
por la dulce cicuta de las noches
que viste falso luto por el día,
por las bocas en celo de los trenes.


Réquiem por Agripina, por el ímpetu
de un tango en tu cintura, por tu ácido
desplome en su tristura, por mis besos
enemigos que baten falaz duelo,
por mi santa locura arrodillada
en tu confesionario, por mis ruegos
de poeta devoto a su musa, por
el sacro relicario de tus piernas,
por los siete pecados capitales.

Réquiem por "Marilín", por el verdugo
del pudor, por el fuego del custodio
placer, por la doctrina del exceso,
por la docta Lujuria, por Dios Morbo,
por la virginidad del más ateo,
por un Cristo entregado a Magdalena.

miércoles, 17 de junio de 2009

Para una canción y una musa.

Suspiras, le susurro a tu vestido,
a sus sombras ocultas tras tus piernas
que bailan temerosas. Titubeas
en mi mirada, buscas calma a tientas
tras de mí, la azul noche nos descubre
despiertos con las luces apagadas.
El crepúsculo tiñe las cortinas,
herméticos nos hunde la mañana,
la noche aún resuena hasta la hora
señalada. Te mueves decidida,
me robas los sentidos y me ahogas.
Respiras, tus pies pisan las sábanas,
me estremeces, me miras peligrosa,
y violas mi mirada, hipnotizas,
me encantas con las luces apagadas.
El cielo no nos da ventaja, corres
y bajas las persianas. Nos deslumbra,
lo escondemos debajo de la cama,
renegamos del día. Desvelados,
arrancándonos los labios, nos hacemos
el amor con las luces apagadas.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Los secretos del doble fondo en mi chistera

Destripar, quitar velos, destapar
los secretos ocultos por la seda.
Analizar una a una las palabras,
puntos, comas...tejidos que respiran
manchando el blanco débil del papel,
con ríos de tinta china al corazón.


Mostrar la cara oculta de la luna,
dibujar en su éter, moldeando
con miles de ojos clavos en la luz
a través de los símbolos oscuros.
Incógnitas detrás de una verdad
que yace entre cenizas con el eco
de una voz, que temible, nace ausente.
El códice cifrado al existir,
muere en este silencio enmascarado.


Vieja feria con música de circo
al fondo. Mil redobles para el mago,
sangre al galope, pulso acelerado.
Pandora abre su caja, se desata
el imponente caos, llega el fin
mostrando el doble fondo en su chistera.

viernes, 24 de abril de 2009

Rey...al fin y al cabo

Es extraño pasear durante la noche por calles solitarias, escuchando la respiración de la ciudad, aunque con tu música en la cabeza. Perder el sentido hasta el amanecer, dejar que se escape de tus manos la noción del tiempo. Elegir doblar en la siguiente esquina sin tener en cuenta ningún criterio. Ser...Ser libre en tu atmósfera y arder desde dentro, aferrado al ideal de no ser nada.

Caminas solo, pareces ser el rey de la calle. Al fin y al cabo, siempre circustancial.