jueves, 29 de enero de 2015

Lo atroz y el equilibrio



Los chicos que querían veranos del amor

acabaron viviendo en ciénagas llenas de fango,

soñaban con un puente aéreo a Venus

cuando el camino a casa parpadeaba escrito

en la pantalla de la parada del autobús;

pero el drama, poco a poco, pasó

a ser un paquete perdido en la oficina de Correos,

una caja cerrada en el fondo del armario.




Y ahora que el monstruo ya no duerme

en las entrañas ni te destroza los intestinos,

no amenaza tormenta

cuando empiezan a doler los huesos;

solo es la sensación tras el esfuerzo

de arrastrar la vida hasta la cumbre,

la ausencia de oxígeno en la cima

o lo atroz que resulta el equilibrio.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Última madrugada de noviembre



La última madrugada de noviembre

huele a muerte anunciada,

a la sangre de un ajuste de cuentas

corriendo por carreteras secundarias.

La última madrugada de noviembre

cruza por lugares comunes

y llamadas a comisaría.

Te visita como un fantasma

escrito en carne y verso,

entra en tu portal a las seis de la mañana,

te saluda en el trabajo,

firma tu contrato de divorcio.

La última madrugada de noviembre

es un billete de ida

comprado en el último minuto,

un trámite en la oficina de aduanas,

una excursión al matadero

o una cicatriz para el recuerdo.

La última madrugada

suena más como una muerte dulce

que como un tiro en la nuca.

Si hacen oído aún pueden escuchar

cómo se cierra la puerta del tercero,

cómo quedan solo los ecos

y la radiación de fondo.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Carencia y precipicio



Voy a vomitar cada palabra

que mi garganta alcance a articular,

cada sílaba que salga de mi bilis

hasta quedar hueco

como el interior de un maniquí

elaborado a partir de carne de ojeras.

Y cuando se me sequen los ojos,

cuando quede solo piedra,

seré unicamente forma erguida

sobre cimientos oxidados,

un insondable espacio de carencia,

naturaleza muerta y precipicio.

martes, 23 de septiembre de 2014

Ten fe



Nadie llamará

a tu puerta para anunciarte

que no se acaba el verano

y ningún nombre aparecerá

escrito en la pantalla de tu móvil

para salvarte la vida esta noche.

Pero tú ten fe y no te preocupes,

porque aún puedes comprar

el colchón que lleva más de veinte minutos

anunciándose en la teletienda

o pajearte con alguna de esas fotos de famosas

que alguien ha filtrado en la red.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Los poetas del siglo



Se han reunido algunos de los mejores poetas del siglo

para hablar en pasado de la vida.




Los hay que se arrepienten:

que si estaban equivocados,

que si pensaban que era otra cosa,

que no habían entendido bien la pregunta.




Ahí los tengo, dándose voces los unos a los otros

en la estantería del salón.